
En la madrugada del pasado sábado fallecía Luis García Berlanga, el director de 'Bienvenido Mr. Marshall', 'Esa pareja feliz', 'Calabuch', 'Los jueves, milagro', la trilogía nacional -'La escopeta nacional', 'Patrimonio nacional' y 'Nacional III'- y 'La vaquilla', entre otras. Un ramillete de excelentes películas coronado por 'El Verdugo' y 'Plácido', dos obras maestras en las que reflejó con corrosiva lucidez no exenta de ternura la sordidez de un país lúgubre. Comedias amargas y pesimistas, como todo su cine, que hacen que la risa se transforme en un segundo en una mueca congelada. Dos cintas que se encuentran en el olimpo del cine, codeándose con 'Tiempos modernos', 'El Apartamento' y 'Ser o no ser'.
En belfast boy somos reacios a creer en cielos, infiernos y eternidades. Aun así, nos gustaría imaginarnos ahora mismo a Berlanga sentado en un atestado café del más allá junto a Rafael Azcona, viendo la vida (eterna) pasar y preparando juntos su próxima película, mientras, en la mesa contigua, su hijo Carlos continúa dándole vueltas a la canción pop perfecta.
1 comentario:
Austrohúngaro suena bien.
Publicar un comentario