Barcelona 81 - Real Madrid 83. Ese es el tanteo que señala el marcador del pabellón de Valladolid a falta de 12 segundos para el final. El balón está en las manos de Epi, que debe sacar de banda desde mitad de la cancha. La bola llega a las manos de Nacho Solozábal (doce segundos), que atraviesa botando la línea del centro de la cancha, ante la atenta vigilancia de Jou Llorente. Solozábal pasa a Jiménez (nueve segundos), que se encuentra, de espaldas a la canasta, a la altura de la línea de 6,25. El alero barcelonista se gira, enfrenta el aro sin llegar a amenazar con el tiro y pasa la pelota a Chicho Sibilio (seis segundos), que intenta infructuosamente encontrar posición de lanzamiento con Fernando Martín y Wendell Alexis pegados a su cuerpo como dos ventosas. Sibilio se deshace del ferreo marcaje, bota dos veces (cinco segundos), ve a Solozábal (cuatro segundos) a su derecha libre de marca y le envía el balón. El base del Barça recibe (tres segundos) y se levanta desde la línea de tres puntos (dos segundos) mientras Llorente llega una décima de segundo tarde para entorpecer el lanzamiento. El balón vuela (un segundo)...
